ÁGUA FORMOSA

Una aldea y un ayuntamiento

La aldea de Água Formosa está considera como una  de las más antiguas del Ayuntamiento de Vila de Rei.

El Ayuntamiento fue creado por derecho foral por el Rey Don Dinis, el 19 de Septiembre de 1285, existiendo registros muy antiguos de su fundación.  Desde el Siglo XIV, los Templarios de Cristo contribuyeron al poblamiento, defensa y desarrollo de sus tierras.  Posteriormente en 1513, el Rey Don Manuel I renovó este privilegio foral.

Sin embargo fueron los Celtas y después los Romanos sus primeros habitantes, destacándose la explotación del hallazgo de oro como una de las actividades económicas más rentables,  existiendo hoy en día múltiples ejemplos de esta actividad (Ex.  Conheiras “Canteras”) esparcidas por  todo el concejo.

En el concejo de Vila de Rei es posible hallar fósiles y otros vestigios históricos, al ser ésta una zona geológicamente rica y este hecho induce a la creencia de que pueblos más antiguos hayan poblado estas tierras anteriormente.

Más recientemente, en 1950, aprovechando el paso del Río Zézere, se construye el mayor embalse nacional – Castelo do Bode, por lo que algunas aldeas y zonas históricas han sido, en consecuencia, sumergidas o desviadas, y el medio se ha ido adaptando perfecta y naturalmente a estos cambios.

La población que se asentó en Àgua Formosa tuvo desde siempre abundante agua, la cuál fue su mayor fuente de riqueza.  La fuente que da nombre a la aldea queda a unos pocos metros de su centro y fue siempre un punto de encuentro durante muchas generaciones.

Àgua Formosa se encuentra en la confluencia de dos cauces de agua.  De hecho, la aldea se encuentra en una zona de piedra sólida que permitió construir casas con mucha resistencia y  que al mismo tiempo obligó a sus moradores a desviar el agua por debajo de sus calles y casas (el drenaje no se realiza de una manera natural).  De la misma forma, se hicieran murallas por encima de los cauces pedregosos y así contener la tierra que los propios habitantes traían para construir sus huertas.

Otro hecho destacable de la aldea, es la existencia de eras comunitarias para el tratamiento de cereales y legumbres (garbanzo y judía).   Éstos se depositaban sobre una gran piedra orientada al sol y así durante la noche seguía irradiando calor para secar los cereales y legumbres.

Otra práctica era el uso de hornos, pozos y represas de agua construidas por el hombre con normas de utilización muy bien estipuladas, de tal manera que algunas familias tenían que regar por la noche sus huertas en un sistema de turnos rotativos.

El Agua

La Ribeira da Galega que atraviesa la aldea se convirtió en un verdadero motor de la agricultura de subsistencia de sus gentes.  Permitió que a lo largo del tiempo fueran creadas y cultivadas numerosas huertas.  Fueron hechas grandes murallas de piedra de pizarra “xisto” para contener la fuerza del agua y así conquistar más terreno.  La tierra para las mismas era transportada de lugares aledaños para su cultivo.

El Agua de la Ribeira da Galega represada y conducida por zanjas, muchas veces esculpidas en la piedra para contribuir al riego de las huertas y haciendo funcionar los molinos donde se molía el cereal para hacer harina de maíz, centeno, trigo y cebada.

Al norte de Água Formosa, existe um lagar antiguo – Lagar de Água Alta, y al sur, el Lagar Ferrugenta, que fue restaurado en 1953 para hacer un sistema de prensa hidráulica.

Durante el curso de la Ribeira da Galega se pueden ver innumerables afluentes: pequeños embalses que reciben el nombre de Poço.  Existe el Poço da Lontra, el Poço Caçador y el Poço do Lagar, entre otros.  Tenían por función elevar el nivel del agua para conducirla,  transformándola más tarde en una albufera que servía de depósito de agua en el verano.  Al mismo tiempo, el efecto de cascada, escavó también un depósito de agua natural que servía para el riego, lavar la ropa y bañarse.  A unas centenas de metros de allí, se encuentran unas represas de agua escavadas en los laterales de la ribera.

Flora y Fauna

A lo largo de la ribera pueden observarse un gran número de aves y peces; la Boga “Piapara” (Rutilus lusitanicus) y también otras especies más comunes como el cágado mediterrânico “tortuga” (Mauremys leprosa) y que prueban así la pureza de este agua.  Recientemente fueron avistadas  lontras (Lutra lutra) “nutrias” lo que emite señales de que se esté dando la repoblación de sus  especies autóctonas. 

En el monte predomina el pino salvaje (Pinus pinaster)  y otras muchas especies arbóreas.   Destacamos el madroño (Arbutus unedo) en otros lugares conocido como “el árbol de las fresas” y que en la actualidad sirve para elaborar un espléndido aguardiente.

Con el agradable aroma del romero, carqueja, ládano,  el brezo y el eucalipto, los paseos se tornan en momentos de puro placer para el cuerpo y  alma.

Água Formosa, está situada en el centro geodésico de Portugal (Vila de Rei) y  se ubica en el espacio más al sur de  Las Adeas de Xisto.   Por su proximidad a la capital,  para quién viene del sur, se convierte en el inicio de la ruta de las 27 aldeas, o  por el contrario, su última aldea para quién viene del norte.

Para quién venga de cualquier dirección, será siempre una excelente visita a esta encantadora aldea.